Conoce Los Proyectos De Vivienda con Subsidio Del Gobierno

En Perú es bien conocido que hay carencia de proyectos de viviendas desarrollándose en el país, también se conoce que los precios de la tierra urbana es de elevado costo como también la alta demanda que tienen los terrenos. A través de estudio de casos, aplicaciones de encuesta y el desarrollo de entrevistas se examina la situación en la que se encuentra Perú comparándola con otros países. Se tienen tres programas en elaboración, el programa Nuevo Crédito Mi Vivienda, el programa Techo Propio, y Adquisición Vivienda Nueva. El programa Nuevo Crédito Mi vivienda está siendo elaborado para las personas de clase media, mientras que el programa Techo Propio está siendo elaborado para las familias de sectores de clase baja con pocos ingresos económicos y por último el Programa vivienda Nueva, estará dirigida para toda la comunidad, para atender la demanda de viviendas. 

El mercado de vivienda en Perú en los últimos diez años se ve mejorando en su aspecto económico, también teniendo una marcada diferenciación social y con una reducción de pobreza en el país. El problema de la vivienda social necesita ser comprendida desde la perspectiva de los sub-mercados inmobiliarios formales e informales, legales e ilegales. En la actualidad se tiene presente la discusión sobre los esfuerzos por aumentar el stock de viviendas sociales y de reducir la informalidad en las ciudades. Aún con todo el empeño que se tiene para tener realizar las políticas de vivienda social y con sus distintos logros, en América Latina se tienen limitaciones con estos proyectos. Una de las principales limitaciones es el crecimiento del precio de los suelos urbanos, los precios elevados en los suelos hacen que los contratistas y constructores disminuyan el tamaño de la construcción y la calidad de estas mismas. Otro de los inconvenientes sobre la vivienda social en Chile es en términos de calidad y su ubicación alejada del centro de la ciudad puesto que las zonas más cercanas al centro de la ciudad están siendo elaboradas para los sectores socioeconómicos de medio y alto estrato social. Esto último trae como inconveniente principal: la segregación social, guetos, y falla en la integración social.

El precio de los suelos no tiene una relación tan directa como se cree con los propósitos de una política de vivienda social, para resolver esta falta de relación directa los entes públicos han intentado intervenir, todo esto estando arraigado a las políticas inclinadas a la defensa irrestricta de la prosperidad privada, y en otros casos a aplicar cargas, beneficios y mecanismos de captura de plusvalía urbana. Una de las propuestas para resolver este problema de desconexión es la creación de fundaciones como ‘’bancos de tierras’’, los cuales tendrían como función el ajuste de tierras, promoción de programas de viviendas para clase social media y clase de menores ingresos. Lo malo de estos programas, es que han sido rechazados y si son aceptadas su aplicación se dificulta hasta tal punto de desecharlos. Teniendo como ejemplo a Chile de cómo se han rechazado muchas propuestas como estas. El fracaso se da por la falta de información y por la falta de confianza de los promotores y desarrolladores por la falta de dinero para pagar la cuota inicial. 

Los promotores y constructores han analizado que la mayor rentabilidad la da los terrenos y construcciones para las personas de clase media, y la elección de los terrenos debe ser válida para todos los mercados. Tenemos también al Programa Techo Propio, que son mayores a las edificaciones de las casas son del Programa Vivienda Nueva.

A algunas instituciones financieras como la IFI no les llama la atención el dar créditos para la Adquisición de Vivienda Nueva, ya que como administran bonos, ahorros y créditos también tienen la tarea de echarle un ojo a los proyectos presentados por los constructores. Aunque, para las entidades financieras el programa de Vivienda Nueva pasa a ser de segundo plano aun cuando para las familias de clase media resulta totalmente atractivo. El Programa Vivienda Nueva funciona de manera tal como lo haría una banca de segundo piso, provee crédito hipotecario a banca privada y entrega de bonos habitacionales a la demanda. Actualmente se sabe que para cubrir la demanda actual de viviendas, se deben construir 120.000 viviendas por año, y esto solo se podrá hacer posible si la inflación en referente a los suelos es baja para que el banco puedas seguir aportando créditos hipotecarios. 

Se debe ver que el estado debe estar más presente en la producción de viviendas y a parte no frenar su intervención al otorgamiento de subsidios y tierra urbana barata. Entre constructores y funcionarios públicos hay conocimiento profundo de las propuestas alternativas al modelo vigente en Perú, mientras unos ven estos proyectos con buenos ojos para reservar las áreas de vivienda social, capturar plusvalías urbanas y ajuste de tierras.

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